martes, 27 de septiembre de 2011

White dry pages



Tocando esta última carta que dejaste en mis manos, escuchando el crepitar de la noche que se cuela por el cristal roto de la ventana de mi habitación, puedo recordar tantas cosas que no recuerdo ninguna.
Los besos que nos dimos se confunden con los que no nos dimos, los abrazos parecen ilusiones que alguien me proyecta para confundirme.
Me suena tu cara, casi puedo recordar tu boca, tus manos tan suaves, abrazándome hasta en las mañanas que despertaba solo.
Tocando esta última carta que me dejaste, en un folio blanco, una página tan vacía como nosotros mismos.