lunes, 18 de julio de 2011

Morir o matar


Y pensar que aún no estamos muertos,
tal vez tenemos algo por lo que morir,
o quizás algo por lo que matar.

Algo que nos haga creer que estamos locos,
pero que nos haga sentir bien,
algo como poder llegar a morir por alguien,
o a matar, si se tiene cogido el puñal.

Quemaría una ciudad por una persona,
lo haría por mi vida, por la de ella,
por la de él, o la de nosotros,
o la de ellos, si son felices.

También me clavaría el puñal, sin duda,
si la felicidad ajena fuese tan grande
y tan ajena,
que no la pudiese soportar,
mezclando llamas con sangre,
con gritos y dolor,
y allá atrás,
tal vez algo de alegría,
no sé,
un abrazo,
un beso,
quizás una caricia,
algo que nos haga olvidar
que tenemos que morir por alguien.

domingo, 10 de julio de 2011

Rojo soledad


Abre la puerta del baño y allí dentro no había nadie, detrás de la cortina tampoco, como tampoco había nadie dentro del armario donde guardaba la poquísima ropa que se había llevado.
El ambiente empezaba a ser asfixiante, pero él seguía buscando de una forma un tanto maniática. En la pequeña cocina que había al lado de su habitación no había nadie, de todos modos, ya había mirado hacía 10 minutos cuando el incendio había empezado y no la había visto allí.
Ya mareado se fue hasta su habitación, abrió la puerta con fuerza y encontró a su cama y su escritorio ya comidos por las llamas. Tosió, le dolía el pecho y ya le costaba un gran esfuerzo respirar.
Volvió al baño y allí seguía sin estar, no había rastro de ella tampoco en la cocina, lugar que por cuarta vez había inspeccionado. No se quería ir de ese piso sin alguien a quien querer. Fue hasta su habitación otra vez y un pedazo de cortina le quemó el brazo, causándole un dolor casi insoportable que hizo que corriera hasta la puerta del piso. La abrió y se quedó clavado en el umbral, pensativo, hasta que cerró la puerta y volvió a su habitación a buscarla, entrando justo en el momento en el que los escombros empezaban a derrumbarse por todo el piso.
El edificio era viejo y tenía 3 plantas, el vivía en la segunda y tenía la impresión de que el piso de arriba tenía que estar realmente derruido ya, pero eso no le importaba. No dejaba de dar vueltas, de ir al baño, a la cocina, a su habitación y de abrir el armario, pero allí no había nadie.
Por última vez se dirigió a la puerta, por última vez la abrió, y por última vez dio media vuelta.

lunes, 4 de julio de 2011

Se vende

Se vende complejo inmobiliario.
Posee grandes vistas de la ciudad que descansa a sus pies, con un clima normalmente soleado y caluroso. El complejo consta de tres bellas edificaciones a las cuales se accede desde una impresionante entrada.
De realizarse la compra, se entregarán las llaves en mano al propietario que decida adquirirlo.
Este complejo produce ganancias, pero está en venta ya que los gastos a los que tenemos que hacer frente nos obligan a desprendernos de numerosos edificios.
El precio que pedimos es bajo, y además es negociable.
Esperamos con impaciencia las llamadas de los interesados desde Berlín o París.
Les adjunto una foto del artículo en venta.









Muchas gracias por su atención.